Hoy os traigo un post dedicado a mi visita a la última instalación de la artista Terrygold: Rain. Se trata de un proyecto artístico maravilloso que sumerge al visitante en una atmósfera tremendamente conmovedora, lo que convierte la visita en una de las experiencias artísticas más intensas que se pueden vivir hoy en SL. Si no terminas de verla con los ojos húmedos, repite porque algo te has perdido.
A Terrygold le gusta mezclar palabras e imágenes en sus instalaciones, y es esa mezcla, impregnada de vivencias personales, la que convierte su trabajo en algo emocionante. En su instalación anterior, “Empty Chairs”, nos evocaba sensaciones de pérdida y de dolor. En cierto modo, Rain, su nueva instalación, podría considerarse una continuación lógica. Si no habéis visto ninguna de las dos, mi consejo es que intentéis verlas en ese orden. No es necesario ver “Empty Chairs” para visitar “Rain”, pero os ayudará a entender mejor la evolución del universo emocional de la artista.
Todos los textos están escritos en inglés, el idioma “oficial” de SL, si bien existe traducción vía chat al italiano y al español. Antes de entrar, la artista aconseja unos requisitos gráficos que debemos estar seguros de activar para poder disfrutar de toda la potencia visual de la instalación. Podéis verlos en la siguiente foto .

Las primeras palabras que nos encontramos al inicio del recorrido son toda una declaración de intenciones. Con ellas vamos a iniciar el emocionante viaje a través de los recuerdos de la artista y nos acompañarán durante toda la visita.

La instalación está configurada como una especie de laberinto en el que las creaciones de la artista, sus imágenes y sus textos nos guían a través de su mente. El inteligente uso de la luz y los proyectores, junto con la belleza exquisita de los objetos y las imágenes, crean una atmósfera íntima que desde el primer momento provoca que el visitante se sienta en calma.



Rodeado de negro intenso, es imposible no concentrarse en los senderos que Terrygold ha creado para que caminemos en este viaje a través de sus recuerdos. Senderos que discurren entre distintas estancias donde la artista vuelve a combinar textos, imágenes y objetos para trasladarnos a momentos clave de su vida. Senderos en los que el tiempo, en forma de relojes, es una constante que nos acompaña durante todo el viaje. Terrygold juega con este concepto, el tiempo, durante la evocación de sus vivencias infantiles y cómo algunas de ellas, pérdidas significativas, marcaron en cierto modo su vida posterior. El tiempo, capaz tanto de curar el dolor como de prolongar el sufrimiento eternamente. El tiempo, es también algo que no debéis escatimar si de verdad queréis sumergiros en esta experiencia.

Me quedo como resumen con una de las últimas reflexiones de la artista: “Mañana quizás otra nube… otra lluvia ligera, otro escalofrío… así es la vida. Pero incluso las nubes tienen su propio tiempo, cuando toda esta lluvia fría y ligera termine… ¿amaré los rayos de sol?”
Por mucho que las fotos que os dejo puedan intentar captar el sentido de la instalación, no son más que una mínima parte de lo que vais a sentir estando allí. No dejéis de visitarla y no dudéis en hacerlo cuantas veces sean necesarias hasta que vuestras lágrimas se mezclen con las mías en el suelo.
Y recordad, cualquier donativo por pequeño que sea ayudará a los artistas a seguir ofreciéndonos gratis su enorme talento.







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